El presente estudio fue realizado en el departamento de Neurociencias, Biomedicina y Ciencias del Movimiento de la Universidad de Verona en Italia. En la revista Trends Neurosciencie bajo el título original de: 

The body in the brain: Bases of corporeal awarenes. 

Introducción:

Este es un artículo de revisión, el cual es imprescindible para cualquier profesionista que trabaja el campo de la discapacidad en las personas afectadas neurológicamente y se ubica entre los trabajos realizados por autores como Strick y Gould; transmite conocimientos básicos de la neuroanatomía y neurofisiología, con el valor agregado de explicar cómo el cerebro humano en  el ámbito somatosensorial, reconoce desde su formación las características genéticas de su esquema y conciencia corporal.

Objetivo:

El objetivo del presente trabajo fue dar a conocer los mecanismos cerebrales que subyacen la representación mental del cuerpo humano; distinguiendo que la capacidad de nuestro cerebro para representar el cuerpo,  tiene un origen precoz e innato.

Hipótesis:

La capacidad de nuestro cerebro para representar el cuerpo no tiene origen precoz, ni totalmente innato.

Desarrollo del estudio:

Los procesos cerebrales que inducen la conducta humana, se llevan a cabo mediante la imitación de patrones de movimiento que se encuentran genéticamente determinados; esto permite al ser humano adquirir una serie de interacciones sistemáticas que generan como resultado final, una construcción mental, que conocemos como el  esquema, la imagen y la conciencia corporal.

Se sabe que las lesiones cerebrales pueden incidir directamente sobre cambios en las vías que manejan la información somatosensorial de nuestro cuerpo lo que genera una inhabilidad para localizar y orientar las diferentes partes de este, provocando que el paciente no pueda reconocerlo ni saber sobre su posición en el espacio.

Las lesiones de la corteza somatosensorial primaria producen un déficit táctil y propioceptivo, pero no existe evidencia alguna que afecte la conciencia corporal. Diversos estudios han demostrado que esta última se ubica en la región más rostral del lóbulo parietal y en la ínsula.

El esquema corporal puede extenderse más allá del propio cuerpo, de hecho, algunos pacientes pueden mostrar el mismo de forma extendida, en donde, a pesar de no reconocer su propio hemicuerpo afectado, pueden distinguir como suyos ciertos objetos personales.

Seguramente la imagen real que tenemos de nuestro cuerpo, dista mucho de lo que está registrado en nuestro cerebro, tal es el caso de estudios que se han hecho con pacientes amputados, quienes refieren ver y sentir cómo su extremidad o región corporal perdida se mueve y existe. Así, el concepto de “sensaciones fantasmas evocadas” se manifiesta cuando ellos distinguen la región corporal amputada tras ciertas conductas realizadas (como por ejemplo la sexual); lo que hace sospechar que pudiera haber sido topográficamente reasignada. Además en niños con defectos congénitos del desarrollo de las extremidades, estas sensaciones podrían explicar que existe en el cerebro la predisposición genética de que el cuerpo humano siempre debe estar completo.

Conclusión:

Finalmente es importante distinguir que el presente estudio ayuda a la neurorehabilitación, en el hecho de poder construir ejercicios que ubiquen el esquema y la conciencia corporal desde su contexto sensorial que ayudan en la recuperación del paciente.

          Autores de esta publicación

 

Médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Dr. Guillermo Hernandez M.
Médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Dr. Guillermo Hernandez M.
Academy Member
Fisioterapeuta                 Mayra Antonio Urquidi
Fisioterapeuta Mayra Antonio Urquidi
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